Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca.Apocalipsis 1.3.
Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante por tanto los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. Jeremias 20.11

Leitura diária na versão Rayana Valera - Español

2 Samuel 22 Topo
1

Y HABLO David á Jehová las palabras de este cántico, el día que Jehová le había librado de la mano de todos sus enemigos, y de la mano de Saúl.

2

Y dijo: Jehová es mi roca, y mi fortaleza, y mi libertador

3

Dios de mi roca, en él confiaré: Mi escudo, y el cuerno de mi salud, mi fortaleza, y mi refugio Mi salvador, que me librarás de violencia.

4

Invocaré á Jehová, digno de ser loado. Y seré salvo de mis enemigos.

5

Cuando me cercaron ondas de muerte, Y arroyos de iniquidad me asombraron,

6

Me rodearon los dolores del infierno, Y me tomaron descuidado lazos de muerte.

7

Tuve angustia, invoqué á Jehová, Y clamé á mi Dios: Y él oyó mi voz desde su templo Llegó mi clamor á sus oídos.

8

La tierra se removió, y tembló Los fundamentos de los cielos fueron movidos, Y se estremecieron, porque él se airó.

9

Subió humo de sus narices, Y de su boca fuego consumidor, Por el cual se encendieron carbones.

10

Y abajo los cielos, y descendió: Una oscuridad debajo de sus pies.

11

Subió sobre el querubín, y voló: Aparecióse sobre las alas del viento.

12

Puso tinieblas alrededor de sí á modo de pabellones Aguas negras y espesas nubes.

13

Del resplandor de su presencia Se encendieron ascuas ardientes.

14

Jehová tronó desde los cielos, Y el Altísimo dió su voz

15

Arrojó saetas, y desbaratólos Relampagueó, y consumiólos.

16

Entonces aparecieron los manantiales de la mar, Y los fundamentos del mundo fueron descubiertos, A la reprensión de Jehová, Al resoplido del aliento de su nariz.

17

Extendió su mano de lo alto, y arrebatóme, Y sacóme de copiosas aguas.

18

Libróme de fuertes enemigos, De aquellos que me aborrecían, los cuales eran más fuertes que yo.

19

Asaltáronme en el día de mi calamidad Mas Jehová fué mi sostén.

20

Sacóme á anchura Libróme, porque puso su voluntad en mí.

21

Remuneróme Jehová conforme á mi justicia: Y conforme á la limpieza de mis manos, me dió la paga.

22

Porque yo guardé los caminos de Jehová Y no me aparté impíamente de mi Dios.

23

Porque delante de mí tengo todas sus ordenanzas Y atento á sus fueros, no me retiraré de ellos.

24

Y fuí íntegro para con él, Y guardéme de mi iniquidad.

25

Remuneróme por tanto Jehová conforme á mi justicia, Y conforme á mi limpieza delante de sus ojos.

26

Con el bueno eres benigno, Y con el íntegro te muestras íntegro

27

Limpio eres para con el limpio, Mas con el perverso eres rígido.

28

Y tú salvas al pueblo humilde Mas tus ojos sobre los altivos, para abatirlos.

29

Porque tú eres mi lámpara, oh Jehová: Jehová da luz á mis tinieblas.

30

Porque en ti romperé ejércitos, Y con mi Dios saltaré las murallas.

31

Dios, perfecto su camino: La palabra de Jehová purificada, Escudo es de todos los que en él esperan.

32

Porque ¿qué Dios hay sino Jehová? ¿O quién es fuerte sino nuestro Dios?

33

Dios es el que con virtud me corrobora, y el que despeja mi camino

34

El que hace mis pies como de ciervas, Y el que me asienta en mis alturas

35

El que enseña mis manos para la pelea, y da que con mis brazos quiebre el arco de acero.

36

Tú me diste asimismo el escudo de tu salud, Y tu benignidad me ha acrecentado.

37

Tú ensanchaste mis pasos debajo de mí, Para que no titubeasen mis rodillas.

38

Perseguiré á mis enemigos, y quebrantarélos Y no me volveré hasta que los acabe.

39

Los consumiré, y los heriré, y no se levantarán Y caerán debajo de mis pies.

40

Ceñísteme de fortaleza para la batalla, Y postraste debajo de mí los que contra mí se levantaron.

41

Tú me diste la cerviz de mis enemigos, De mis aborrecedores, y que yo los destruyese.

42

Miraron, y no hubo quien los librase A Jehová, mas no les respondió.

43

Yo los desmenuzaré como polvo de la tierra Hollarélos como á lodo de las plazas, y los disiparé.

44

Tú me libraste de contiendas de pueblos: Tú me guardaste para que fuese cabeza de gentes: Pueblos que no conocía, me sirvieron.

45

Los extraños titubeaban á mí: En oyendo, me obedecían.

46

Los extraños desfallecían, Y temblaban en sus escondrijos.

47

Viva Jehová, y sea bendita mi roca Sea ensalzado el Dios, la roca de mi salvamento:

48

El Dios que me ha vengado, Y sujeta los pueblos debajo de mí:

49

Y que me saca de entre mis enemigos: Tu me sacaste en alto de entre los que se levantaron contra mi: Librásteme del varón de iniquidades.

50

Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, Y cantaré á tu nombre.

51

El que engrandece las saludes de su rey, Y hace misericordia á su ungido, A David, y á su simiente, para siempre.

2 Pedro 1 Topo
1

SIMON Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, á los que habéis alcanzado fe igualmente preciosa con nosotros en la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo:

2

Gracia y paz os sea multiplicada en el conocimiento de Dios, y de nuestro Señor Jesús.

3

Como todas las cosas que pertenecen á la vida y á la piedad nos sean dadas de su divina potencia, por el conocimiento de aquel que nos ha llamado por su gloria y virtud:

4

Por las cuales nos son dadas preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas fueseis hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo huído de la corrupción que está en el mundo por concupiscencia.

5

Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, mostrad en vuestra fe virtud, y en la virtud ciencia

6

Y en la ciencia templanza, y en la templanza paciencia, y en la paciencia temor de Dios

7

Y en el temor de Dios, amor fraternal, y en el amor fraternal caridad.

8

Porque si en vosotros hay estas cosas, y abundan, no os dejarán estar ociosos, ni estériles en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

9

Mas el que no tiene estas cosas, es ciego, y tiene la vista muy corta, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados.

10

Por lo cual, hermanos, procurad tanto más de hacer firme vuestra vocación y elección porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.

11

Porque de esta manera os será abundantemente administrada la entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

12

Por esto, yo no dejaré de amonestaros siempre de estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente.

13

Porque tengo por justo, en tanto que estoy en este tabernáculo, de incitaros con amonestación:

14

Sabiendo que brevemente tengo de dejar mi tabernáculo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado.

15

También yo procuraré con diligencia, que después de mi fallecimiento, vosotros podáis siempre tener memoria de estas cosas.

16

Porque no os hemos dado á conocer la potencia y la venida de nuestro Señor Jesucristo, siguiendo fábulas por arte compuestas sino como habiendo con nuestros propios ojos visto su majestad.

17

Porque él había recibido de Dios Padre honra y gloria, cuando una tal voz fué á él enviada de la magnífica gloria: Este es el amado Hijo mío, en el cual yo me he agradado.

18

Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos juntamente con él en el monte santo.

19

Tenemos también la palabra profética más permanente, á la cual hacéis bien de estar atentos como á una antorcha que alumbra en lugar oscuro hasta que el día esclarezca, y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones:

20

Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de particular interpretación

21

Porque la profecía no fué en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo.