Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca.Apocalipsis 1.3.
Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro: Escudo y adarga es su verdad. Salmo 91.4

Leitura diária na versão Rayana Valera - Español

Salmo 119.113-176 Topo
113

SAMECH. Los pensamientos vanos aborrezco Mas amo tu ley.

114

Mi escondedero y mi escudo eres tú: En tu palabra he esperado.

115

Apartaos de mí, malignos Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.

116

Susténtame conforme á tu palabra, y viviré: Y no me avergüences de mi esperanza.

117

Sosténme, y seré salvo Y deleitaréme siempre en tus estatutos.

118

Hollaste á todos los que se desvían de tus estatutos: Porque mentira es su engaño.

119

Como escorias hiciste consumir á todos los impíos de la tierra: Por tanto yo he amado tus testimonios.

120

Mi carne se ha extremecido por temor de ti Y de tus juicios tengo miedo.

121

AIN. Juicio y justicia he hecho No me dejes á mis opresores.

122

Responde por tu siervo para bien: No me hagan violencia los soberbios.

123

Mis ojos desfallecieron por tu salud, Y por el dicho de tu justicia.

124

Haz con tu siervo según tu misericordia, Y enséñame tus estatutos.

125

Tu siervo soy yo, dame entendimiento Para que sepa tus testimonios.

126

Tiempo es de hacer, oh Jehová Disipado han tu ley.

127

Por eso he amado tus mandamientos Más que el oro, y más que oro muy puro.

128

Por eso todos los mandamientos de todas las cosas estimé rectos: Aborrecí todo camino de mentira.

129

PE. Maravillosos son tus testimonios: Por tanto los ha guardado mi alma.

130

El principio de tus palabras alumbra Hace entender á los simples.

131

Mi boca abrí y suspiré Porque deseaba tus mandamientos.

132

Mírame, y ten misericordia de mí, Como acostumbras con los que aman tu nombre.

133

Ordena mis pasos con tu palabra Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.

134

Redímeme de la violencia de los hombres Y guardaré tus mandamientos.

135

Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo Y enséñame tus estatutos.

136

Ríos de agua descendieron de mis ojos, Porque no guardaban tu ley.

137

TZADDI. Justo eres tú, oh Jehová, Y rectos tus juicios.

138

Tus testimonios, que has recomendado, Son rectos y muy fieles.

139

Mi celo me ha consumido Porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras.

140

Sumamente acendrada es tu palabra Y la ama tu siervo.

141

Pequeño soy yo y desechado Mas no me he olvidado de tus mandamientos.

142

Tu justicia es justicia eterna, Y tu ley la verdad.

143

Aflicción y angustia me hallaron: Mas tus mandamientos fueron mis deleites.

144

Justicia eterna son tus testimonios Dame entendimiento, y viviré.

145

COPH. Clamé con todo mi corazón respóndeme, Jehová, Y guardaré tus estatutos.

146

A ti clamé sálvame, Y guardaré tus testimonios.

147

Anticipéme al alba, y clamé: Esperé en tu palabra.

148

Previnieron mis ojos las vigilias de la noche, Para meditar en tus dichos.

149

Oye mi voz conforme á tu misericordia Oh Jehová, vivifícame conforme á tu juicio.

150

Acercáronse á la maldad los que me persiguen Alejáronse de tu ley.

151

Cercano estás tú, oh Jehová Y todos tus mandamientos son verdad.

152

Ya ha mucho que he entendido de tus mandamientos, Que para siempre los fundaste.

153

RESH. Mira mi aflicción, y líbrame Porque de tu ley no me he olvidado.

154

Aboga mi causa, y redímeme: Vivifícame con tu dicho.

155

Lejos está de los impíos la salud Porque no buscan tus estatutos.

156

Muchas son tus misericordias, oh Jehová: Vivifícame conforme á tus juicios.

157

Muchos son mis perseguidores y mis enemigos Mas de tus testimonios no me he apartado.

158

Veía á los prevaricadores, y carcomíame Porque no guardaban tus palabras.

159

Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos: Vivifícame conforme á tu misericordia.

160

El principio de tu palabra es verdad Y eterno es todo juicio de tu justicia.

161

SIN. Príncipes me han perseguido sin causa Mas mi corazón tuvo temor de tus palabras.

162

Gózome yo en tu palabra, Como el que halla muchos despojos.

163

La mentira aborrezco y abomino: Tu ley amo.

164

Siete veces al día te alabo Sobre los juicios de tu justicia.

165

Mucha paz tienen los que aman tu ley Y no hay para ellos tropiezo.

166

Tu salud he esperado, oh Jehová Y tus mandamientos he puesto por obra.

167

Mi alma ha guardado tus testimonios, Y helos amado en gran manera.

168

Guardado he tus mandamientos y tus testimonios Porque todos mis caminos están delante de ti.

169

TAU. Acérquese mi clamor delante de ti, oh Jehová: Dame entendimiento conforme á tu palabra.

170

Venga mi oración delante de ti: Líbrame conforme á tu dicho.

171

Mis labios rebosarán alabanza, Cuando me enseñares tus estatutos.

172

Hablará mi lengua tus dichos Porque todos tus mandamientos son justicia.

173

Sea tu mano en mi socorro Porque tus mandamientos he escogido.

174

Deseado he tu salud, oh Jehová Y tu ley es mi delicia.

175

Viva mi alma y alábete Y tus juicios me ayuden.

176

Yo anduve errante como oveja extraviada busca á tu siervo Porque no me he olvidado de tus mandamientos.

Romanos 11.25-36 Topo
25

Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis acerca de vosotros mismos arrogantes: que el endurecimiento en parte ha acontecido en Israel, hasta que haya entrado la plenitud de los Gentiles

26

Y luego todo Israel será salvo como está escrito: Vendrá de Sión el Libertador, Que quitará de Jacob la impiedad

27

Y este es mi pacto con ellos, Cuando quitare su pecados.

28

Así que, cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros: mas cuanto á la elección, son muy amados por causa de los padres.

29

Porque sin arrepentimiento son las mercedes y la vocación de Dios.

30

Porque como también vosotros en algún tiempo no creísteis á Dios, mas ahora habéis alcanzado misericordia por la incredulidad de ellos

31

Así también éstos ahora no ha creído, para que, por la misericordia para con vosotros, ellos también alcancen misericordia.

32

Porque Dios encerró á todos en incredulidad, para tener misericordia de todos.

33

¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

34

Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿ó quién fué su consejero?

35

¿O quién le dió á él primero, para que le sea pagado?

36

Porque de él, y por él, y en él, son todas las cosas. A él sea gloria por siglos. Amén.