Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca.Apocalipsis 1.3.
Porque la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Romanos 10.11

Leitura diária na versão Rayana Valera - Español

Miqueas 4 Topo
1

Y ACONTECERA en los postreros tiempos, que el monte de la casa de Jehová será constituído por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán á él pueblos.

2

Y vendrán muchas gentes, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y á la casa del Dios de Jacob y enseñarános en sus caminos, y andaremos por sus veredas: porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalem la palabra de Jehová.

3

Y juzgará entre muchos pueblos, y corregirá fuertes gentes hasta muy lejos: y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces: no alzará espada gente contra gente, ni más se ensayarán para la guerra.

4

Y cada uno se sentará debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien amedrente: porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.

5

Bien que todos los pueblos anduvieren cada uno en el nombre de sus dioses, nosotros con todo andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios para siempre y eternalmente.

6

En aquel día, dice Jehová, juntaré la coja, y recogeré la amontada, y á la que afligí:

7

Y pondré á la coja para sucesión, y á la descarriada para nación robusta: y Jehová reinará sobre ellos en el monte de Sión desde ahora para siempre.

8

Y tú, oh torre del rebaño, la fortaleza de la hija de Sión vendrá hasta ti: y el señorío primero, el reino vendrá á la hija de Jerusalem.

9

Ahora ¿por qué gritas tanto? ¿No hay rey en ti? ¿Pereció tu consejero, que te ha tomado dolor como de mujer de parto?

10

Duélete y gime, hija de Sión como mujer de parto porque ahora saldrás de la ciudad, y morarás en el campo, y llegarás hasta Babilonia: allí serás librada, allí te redimirá Jehová de la mano de tus enemigos.

11

Ahora empero se han juntado muchas gentes contra ti, y dicen: Sea profanada, y vean nuestros ojos su deseo sobre Sión.

12

Mas ellos no conocieron los pensamientos de Jehová, ni entendieron su consejo: por lo cual los juntó como gavillas en la era.

13

Levántate y trilla, hija de Sión, porque tu cuerno tornaré de hierro, y tus uñas de metal, y desmenuzarás muchos pueblos y consagrarás á Jehová sus robos, y sus riquezas al Señor de toda la tierra.

Miqueas 5 Topo
1

REUNETE ahora en bandas, oh hija de bandas: nos han sitiado: con vara herirán sobre la quijada al juez de Israel.

2

Mas tú, Beth-lehem Ephrata, pequeña para ser en los millares de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel y sus salidas son desde el principio, desde los días del siglo.

3

Empero los dejará hasta el tiempo que para la que ha de parir y el resto de sus hermanos se tornará con los hijos de Israel.

4

Y estará, y apacentará con fortaleza de Jehová, con grandeza del nombre de Jehová su Dios: y asentarán porque ahora será engrandecido hasta los fines de la tierra.

5

Y éste será nuestra paz. Cuando Assur viniere á nuestra tierra, y cuando pisare nuestros palacios, entonces levantaremos contra él siete pastores, y ocho hombres principales

6

Y comerán la tierra de Assur á cuchillo, y la tierra de Nimrod con sus espadas: y nos librará del Asirio, cuando viniere contra nuestra tierra y hollare nuestros términos.

7

Y será el residuo de Jacob en medio de muchos pueblos, como el rocío de Jehová, como las lluvias sobre la hierba, las cuales no esperan varón, ni aguardan á hijos de hombres.

8

Asimismo será el resto de Jacob entre las gentes, en medio de muchos pueblos, como el león entre las bestias de la montaña, como el cachorro del león entre las manadas de las ovejas, el cual si pasare, y hollare, y arrebatare, no hay quien escape.

9

Tu mano se alzará sobre tus enemigos, y todos tus adversarios serán talados.

10

Y acontecerá en aquel día, dice Jehová, que haré matar tus caballos de en medio de ti, y haré destruir tus carros.

11

Haré también destruir las ciudades de tu tierra, y arruinaré todas tus fortalezas.

12

Asimismo destruiré de tu mano las hechicerías, y no se hallarán en ti agoreros.

13

Y haré destruir tus esculturas y tus imágenes de en medio de ti, y nunca más te inclinarás á la obra de tus manos

14

Y arrancaré tus bosques de en medio de ti, y destruiré tus ciudades.

15

Y con ira y con furor haré venganza en las gentes que no escucharon.

Juan 2 Topo
1

Y AL tercer día hiciéronse unas bodas en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús.

2

Y fué también llamado Jesús y sus discípulos á las bodas.

3

Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: Vino no tienen.

4

Y dícele Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi hora.

5

Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere.

6

Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua, conforme á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres cántaros.

7

Díceles Jesús: Henchid estas tinajuelas de agua. E hinchiéronlas hasta arriba.

8

Y díceles: Sacad ahora, y presentad al maestresala. Y presentáron le.

9

Y como el maestresala gustó el agua hecha vino, que no sabía de dónde era (mas lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala llama al esposo,

10

Y dícele: Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando están satisfechos, entonces lo que es peor mas tú has guardado el buen vino hasta ahora.

11

Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él.

12

Después de esto descendió á Capernaun, él, y su madre, y hermanos, y discípulos y estuvieron allí no muchos días.

13

Y estaba cerca la Pascua de los Judíos y subió Jesús á Jerusalem.

14

Y halló en el templo á los que vendían bueyes, y ovejas, y palomas, y á los cambiadores sentados.

15

Y hecho un azote de cuerdas, echólos á todos del templo, y las ovejas, y los bueyes y derramó los dineros de los cambiadores, y trastornó las mesas

16

Y á los que vendían las palomas, dijo: Quitad de aquí esto, y no hagáis la casa de mi Padre casa de mercado.

17

Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me comió.

18

Y los Judíos respondieron, y dijéronle: ¿Qué señal nos muestras de que haces esto?

19

Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

20

Dijeron luego los Judíos: En cuarenta y seis años fue este templo edificado, ¿y tú en tres días lo levantarás?

21

Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

22

Por tanto, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto y creyeron á la Escritura, y á la palabra que Jesús había dicho.

23

Y estando en Jerusalem en la Pascua, en el día de la fiesta, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.

24

Mas el mismo Jesús no se confiaba á sí mismo de ellos, porque él conocía á todos,

25

Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre porque él sabía lo que había en el hombre.