Bem-aventurado aquele que lê, e os que ouvem as palavras desta profecia, e guardam as coisas que nela estão escritas porque o tempo está próximo. Apocalipse 1.3.
Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. Isaias 55.9

Leitura diária na versão Rayana Valera - Espanhol

1 Crônicas 7 Topo
1

LOS hijos de Issachâr, cuatro: Thola, Phúa, Jabsub, y Simrón.

2

Los hijos de Thola: Uzzi, Rephaías, Jeriel, Jamai, Jibsam y Samuel, cabezas en las familias de sus padres. De Thola fueron contados por sus linajes en el tiempo de David, veintidós mil seiscientos hombres muy valerosos.

3

Hijo de Uzzi fué Izrahías y los hijos de Izrahías: Michâel, Obadías, Joel, é Isías: todos, cinco príncipes.

4

Y había con ellos en sus linajes, por las familias de sus padres, treinta y seis mil hombres de guerra: por que tuvieron muchas mujeres é hijos.

5

Y sus hermanos por todas las familias de Issachâr, contados todos por sus genealogías, eran ochenta y siete mil hombres valientes en extremo.

6

Los hijos de Benjamín fueron tres: Bela, Bechêr, y Jediael.

7

Los hijos de Bela: Esbon, Uzzi, Uzziel, Jerimoth, é Iri cinco cabezas de casas de linajes, hombres de gran valor, y de cuya descendencia fueron contados veintidós mil treinta y cuatro.

8

Los hijos de Bechêr: Zemira, Joas, Eliezer, Elioenai, Omri, Jerimoth, Abías, Anathoth y Alemeth todos estos fueron hijos de Bechêr.

9

Y contados por sus descendencias, por sus linajes, los que eran cabezas de sus familias, resultaron veinte mil y doscientos hombres de grande esfuerzo.

10

Hijo de Jediael fué Bilhán y los hijos de Bilhán: Jebús, Benjamín, Aod, Chênaana, Zethán, Tharsis, y Ahisahar.

11

Todos estos fueron hijos de Jediael, cabezas de familias, hombres muy valerosos, diecisiete mil y doscientos que salían á combatir en la guerra.

12

Y Suppim y Huppim fueron hijos de Hir: y Husim, hijo de Aher.

13

Los hijos de Nephtalí: Jaoel, Guni, Jezer, y Sallum, hijos de Bilha.

14

Los hijos de Manasés: Asriel, el cual le parió su concubina la Sira: (la cual también le parió á Machîr, padre de Galaad:

15

Y Machîr tomó por mujer la hermana de Huppim y Suppim, cuya hermana tuvo por nombre Maachâ:) y el nombre del segundo fué Salphaad. Y Salphaad tuvo hijas.

16

Y Maachâ mujer de Machîr le parió un hijo, y llamóle Peres y el nombre de su hermano fué Seres, cuyos hijos fueron Ulam y Recem.

17

Hijo de Ulam fué Bedán. Estos fueron los hijos de Galaad, hijo de Machîr, hijo de Manasés.

18

Y su hermana Molechêt parió á Ischôd, y á Abiezer, y Mahala.

19

Y los hijos de Semida fueron Ahián, Sechêm, Licci, y Aniam.

20

Los hijos de Ephraim: Suthela, Bered su hijo, Thahath, Elada su hijo, Thahat su hijo,

21

Zabad su hijo, y Suthela su hijo, Ezer, y Ela0d. Mas los hijos de gath, naturales de aquella tierra, los mataron, porque vinieron á tomarles sus ganados.

22

Y Ephraim su padre hizo duelo por muchos días, y vinieron sus hermanos á consolarlo.

23

Entrando él después á su mujer ella concibió, y parió un hijo, al cual puso por nombre Bería por cuanto había estado en aflicción en su casa

24

Y su hija fué Seera, la cual edificó á Beth-oron la baja y la alta, y á Uzzen-seera.

25

Hijo de este Bería fué Repha y Reseph, y Thela su hijo, y Taán su hijo,

26

Laadán su hijo, Ammiud su hijo, Elisama su hijo,

27

Nun su hijo, Josué su hijo.

28

Y la heredad y habitación de ellos fué Beth-el con sus aldeas: y hacia el oriente Naarán, y á la parte del occidente Gezer y sus aldeas: asimismo Sichêm con sus aldeas, hasta Asa y sus aldeas

29

Y á la parte de los hijos de Manasés, Beth-seán con sus aldeas, Thanach con sus aldeas, Megiddo con sus aldeas, Dor con sus aldeas. En estos lugares habitaron los hijos de José, hijo de Israel.

30

Los hijos de Aser: Imna, Isua, Isui, Bería, y su hermana Sera.

31

Los hijos de Bería: Heber, y Machîel, el cual fué padre de Birzabith.

32

Y Heber engendró á Japhlet, Semer, Hotham, y Sua hermana de ellos.

33

Los hijos de Japhlet: Pasac, Bimhal, y Asvath. Aquestos los hijos de Japhlet.

34

Y los hijos de Semer: Ahi, Roega, Jehubba, y Aram.

35

Los hijos de Helem su hermano: Sopha, Imna, Selles, y Amal.

36

Los hijos de Sopha: Sua, Harnapher, Sual, Beri, Imra,

37

Beser, Hod, Samma, Silsa, Ithrán y Beera.

38

Los hijos de Jether: Jephone, Pispa, y Ara.

39

Y los hijos de Ulla Ara, y Haniel, y Resia.

40

Y todos estos fueron hijos de Aser, cabezas de familias paternas, escogidos, esforzados, cabezas de príncipes: y contados que fueron por sus linajes entre los de armas tomar, el número de ellos fué veintiséis mil hombres.

1 Crônicas 8 Topo
1

BENJAMIN engendró á Bela su primogénito, Asbel el segundo, Ara el tercero,

2

Noha el cuarto, y Rapha el quinto.

3

Y los hijos de Bela fueron Addar, Gera, Abiud,

4

Abisua, Naamán, Ahoa,

5

Y Gera, Sephuphim, y Huram.

6

Y estos son los hijos de Ehud, estos las cabezas de padres que habitaron en Gabaa, y fueron trasportados á Manahath:

7

Es á saber: Naamán, Achîas, y Gera: éste los trasportó, y engendró á Uzza, y á Ahihud.

8

Y Saharaim engendró hijos en la provincia de Moab, después que dejó á Husim y á Baara que eran sus mujeres.

9

Engendró pues de Chôdes su mujer, á Jobab, Sibias, Mesa, Malchâm,

10

Jeus, Sochîas, y Mirma. Estos son sus hijos, cabezas de familias.

11

Mas de Husim engendró á Abitob, y á Elphaal.

12

Y los hijos de Elphaal: Heber, Misam, y Semeb, (el cual edificó á Ono, y á Loth con sus aldeas,)

13

Berías también, y Sema, que fueron las cabezas de las familias de los moradores de Ajalón, los cuales echaron á los moradores de Gath

14

Y Ahío, Sasac, Jeremoth

15

Zebadías, Arad, Heder

16

Michâel, Ispha, y Joa, hijos de Berías

17

Y Zebadías, Mesullam, Hizchî, Heber

18

Ismari, Izlia, y Jobab, hijos de Elphaal.

19

Y Jacim, Zichri, Zabdi

20

Elioenai, Silithai, Eliel

21

Adaías, Baraías, y Simrath, hijos de Simi

22

E Isphán, Heber, Eliel

23

Adón, Zichri, Hanán

24

Hananía, Belam, Anathothías

25

Iphdaías, y Peniel, hijos de Sasac

26

Y Samseri, Seharías, Atalía

27

Jaarsías, Elías, Zichri, hijos de Jeroham.

28

Estos fueron jefes principales de familias por sus linajes, y habitaron en Jerusalem.

29

Y en Gabaón habitaron Abiga-baón, la mujer del cual se llamó Maachâ:

30

Y su hijo primogénito, Abdón, luego Sur, Chîs, Baal, Nadab,

31

Gedor, Ahíe, y Zechêr.

32

Y Micloth engendró á Simea. Estos también habitaron con sus hermanos en Jerusalem, enfrente de ellos.

33

Y Ner engendró á Cis, y Cis engendró á Saúl, y Saúl engendró á Jonathán, Malchî-súa, Abinadab, y Esbaal.

34

Hijo de Jonathán fué Merib-baal, y Merib-baal engendró á Michâ.

35

Los hijos de Michâ: Phitón, Melech, Thaarea y Ahaz.

36

Y Ahaz engendró á Joadda y Joadda engendró á Elemeth, y á Azmaveth, y á Zimri y Zimri engendró á Mosa

37

Y Mosa engendró á Bina, hijo del cual fué Rapha, hijo del cual fué Elasa, cuyo hijo fué Asel.

38

Y los hijos de Asel fueron seis, cuyos nombres son Azricam, Bochru, Ismael, Searías, Obadías, y Hanán: todos estos fueron hijos de Asel.

39

Y los hijos de Esec su hermano: Ulam su primogénito, Jehus el segundo, Elipheleth el tercero.

40

Y fueron los hijos de Ulam hombres valientes y vigorosos, flecheros diestros, los cuales tuvieron muchos hijos y nietos, ciento y cincuenta. Todos estos fueron de los hijos de Benjamín.

Lucas 9.37-62 Topo
37

Y aconteció al día siguiente, que apartándose ellos del monte, gran compañía les salió al encuentro.

38

Y he aquí, un hombre de la compañía clamó, diciendo: Maestro, ruégote que veas á mi hijo que es el único que tengo:

39

Y he aquí un espíritu le toma, y de repente da voces y le despedaza y hace echar espuma, y apenas se aparta de él quebrantándole.

40

Y rogué á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.

41

Y respondiendo Jesús, dice: ¡Oh generación infiel y perversa! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros, y os sufriré? Trae tu hijo acá.

42

Y como aun se acercaba, el demonio le derribó y despedazó: mas Jesús increpó al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo volvió á su padre.

43

Y todos estaban atónitos de la grandeza de Dios. Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo á sus discípulos:

44

Poned vosotros en vuestros oídos estas palabras porque ha de acontecer que el Hijo del hombre será entregado en manos de hombres.

45

Mas ellos no entendían esta palabra, y les era encubierta para que no la entendiesen y temían preguntarle de esta palabra.

46

Entonces entraron en disputa, cuál de ellos sería el mayor.

47

Mas Jesús, viendo los pensamientos del corazón de ellos, tomó un niño, y púsole junto á sí,

48

Y les dice: Cualquiera que recibiere este niño en mí nombre, á mí recibe y cualquiera que me recibiere á mí, recibe al que me envió porque el que fuere el menor entre todos vosotros, éste será el grande.

49

Entonces respondiendo Juan, dijo: Maestro, hemos visto á uno que echaba fuera demonios en tu nombre y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros.

50

Jesús le dijo: No se lo prohibáis porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.

51

Y aconteció que, como se cumplió el tiempo en que había de ser recibido arriba, él afirmó su rostro para ir á Jerusalem.

52

Y envió mensajeros delante de sí, los cuales fueron y entraron en una ciudad de los Samaritanos, para prevenirle.

53

Mas no le recibieron, porque era su traza de ir á Jerusalem.

54

Y viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, y los consuma, como hizo Elías?

55

Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois

56

Porque el Hijo del hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron á otra aldea.

57

Y aconteció que yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré donde quiera que fueres.

58

Y le dijo Jesús: Las zorras tienen cuevas, y las aves de los cielos nidos mas el Hijo del hombre no tiene donde recline la cabeza.

59

Y dijo á otro: Sígueme. Y él dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre á mi padre.

60

Y Jesús le dijo: Deja los muertos que entierren á sus muertos y tú, ve, y anuncia el reino de Dios.

61

Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor mas déjame que me despida primero de los que están en mi casa.

62

Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano al arado mira atrás, es apto para el reino de Dios.